jueves, 25 de agosto de 2011

25-08/ Un buen comienzo

Cada vez las cosas van mejorando...

Tras una mala experiencia en la primera visita (al hogar), lo único que me alentaba a seguir la actividad, era el compromiso por cumplir CAS, ya que había perdido todo optimismo y anhelo de participar Voluntariamente en esta. o eso creía hasta hace poco...

El día de hoy, antes de visitar al hogar, hablé con mis supervisores para poder hacer un cambio de niño, porque ya no quería pasar más roche y vergüenza por el mismo problema. Mis profesores, vieron que el alumno (Mark), no iba a asistir al hogar por el día de hoy, así que les suplique si me podrían "transferir temporalmente" de deber. Por suerte, accedieron hacer ese cambio. Eso fue un gran alivio para mi, y estaba seguro de que esta vez, las cosas iban a resultar de maravilla. Y así fueron...

La niña que cuidaba Mark, se llama Alejandra. Ella es de segundo grado, por lo que supe que iba a resultar aún más fácil de lo que esperaba.
Al llegar, nuestro asesor habló con una de las docentes, donde se acuerda en realizar las actividades en sus respectivas aulas. Estas, fueron mis buenas nuevas, ya que ese tipo de ambiente, brindaría mayor control sobre el cuidado de las niñas.

Al llegar a al salón correspondiente, pregunté a una de las docentes, ¿quien de las niñas es Alejandra?, y resultó que era la más tranquila (según mi perspectiva; fue un toque de suerte). Lo que se me encargo en ella, era ayudarla a terminar su tarea de comunicación y hacer un breve repaso de lo realizado en clase de matemática. Respecto al primero, fue pan comido, solo era buscar en el diccionario y nada más, y lo mismo diría en el segundo, ya que ella logró captar lo realizado, por lo que el repaso, fue rápido.

Al terminar la tarea, empecé a armar dinámica con ella. Esto comenzó cuando me hizo cantar sus canciones del colegio (2 huaynos), el cual fue divertido, menos cuando me corregía (o me jalaba la oreja, o me peñiscaba la cara, pero tenia que ser una de las dos), ahí, me di cuenta que tenia cierto interés en la música (aunque en un principio ella lo negaba), por lo que decidí enseñarle algo de ritmos con manos, después, empezamos a jugar michi, en el que fue muy fácil (e injusto) ganar (le gane como 30 partidas de 37),y para finalizar, jugamos al equilibrio (pararse en un pie con los ojos cerrados), y quedamos en que el perdedor, iba a cantar, siendo yo este (había una piedra en mis zapatos), cante el pio-pio, cual fue algo vergonzoso...

Con todo eso, se dio terminada la actividad por el día de hoy, Por fin, después de tiempo, pude lograr sentir la satisfacción de realizar esta actividad, yo irradiaba de felicidad, fue el mejor día de todos...

Espero que mis supervisores me dejen continuar trabajando con ella... espero...



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